El Desahucio es un procedimiento legal regulado por la Ley de Enjuiciamiento Civil que permite a los propietarios recuperar la posesión de un inmueble cuando el arrendatario incumple sus obligaciones. Es fundamental conocer cada fase del proceso, desde la detección del incumplimiento hasta la recuperación efectiva de la vivienda o local. Actuar conforme a la ley protege los derechos del propietario y mejora las posibilidades de éxito.
Aunque puede parecer complejo, con el conocimiento adecuado y una estrategia legal clara, el propietario puede ejercer sus derechos con eficacia. El primer paso consiste en evaluar la situación contractual y considerar las opciones legales vigentes.
El motivo más habitual es el impago de rentas. En estos casos, el arrendador puede iniciar un procedimiento de desahucio por falta de pago.
Otros supuestos incluyen:
• Expiración del contrato sin entrega voluntaria del inmueble.
• Uso no autorizado del inmueble.
• Generación de daños graves.
En todos los casos, es imprescindible cumplir los requisitos legales y formales para evitar la nulidad del procedimiento.
Antes de iniciar cualquier acción judicial, es esencial que el propietario:
Dependiendo del motivo del desahucio, las acciones previas pueden variar:
En caso de impago, es habitual remitir al arrendatario un requerimiento formal de pago, preferentemente mediante burofax con acuse de recibo y certificación de contenido.
En otros supuestos, como finalización del contrato o uso indebido, se recomienda una comunicación fehaciente solicitando la entrega voluntaria del inmueble.
La Ley Orgánica 1/2025 ha establecido la obligación de intentar un Medio Adecuado de Solución de Controversias (MASC) antes de presentar determinadas demandas, incluido el desahucio, salvo excepciones legales.
Tipos de MASC:
El intento debe documentar:
Omitir este paso puede llevar a la inadmisión de la demanda. Se recomienda conservar burofaxes, certificados o actas notariales como prueba.
Si el inquilino no responde al requerimiento o al MASC, se presenta demanda de desahucio ante el Juzgado. Es necesaria la intervención de abogado y procurador.
Si no hay oposición por parte del arrendatario, el juzgado podrá fijar directamente la fecha del lanzamiento (desalojo). Si hay oposición, se celebrará juicio verbal.
Contar con asesoría legal desde el inicio:
Además, permite incluir cláusulas preventivas en los contratos de arrendamiento para evitar o facilitar la resolución de futuras incidencias.
El Real Decreto-Ley 11/2020 y sus prórrogas han introducido mecanismos de protección para inquilinos vulnerables, lo que puede suspender temporalmente desahucios si se acredita la situación de vulnerabilidad.
El propietario debe estar al día con la normativa y explorar vías extrajudiciales o acuerdos compensatorios, sobre todo en contextos de vulnerabilidad social.
Iniciar un desahucio es un proceso técnico y sensible. Con apoyo legal, cumplimiento normativo y estrategias adecuadas, los propietarios pueden recuperar su propiedad con seguridad jurídica y eficacia.
Informarse bien y contar con un abogado desde el inicio es esencial para minimizar errores, evitar retrasos y proteger los derechos del arrendador.
Para operadores jurídicos y administradores de fincas, es clave:
El cumplimiento técnico y estratégico del procedimiento fortalece la defensa judicial y optimiza la gestión del patrimonio inmobiliario.
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